96 351 74 95
idioma españolidioma inglésidioma alemán

Caso de una ejecución hipotecaria en que logramos el archivo por abusividad de la cláusula de vencimiento anticipado de la hipoteca

ejecución hipotecaria
NOTIFICADA AL PROCURADOR

13 ABRIL 2016

 

JUZGADO DE PRIMERA INSTANCIA Nº 5 

CATARROJA (VALENCIA)

Plaza CORTES VALENCIANAS,S/N

TELÉFONO: 96 196 49 35 / 38 /39

N.I.G.: 46094-41-2-2014-0001723

 

Procedimiento: EJECUCION HIPOTECARIA – 000311/2014

 

Demandante: BANCO SABADELL S.A.

Procurador: RUEDA ARMENGOT, CARMEN

Demandado: XXXXXXXXXXXXXX

Procurador: MALLEA CATALA, ALBERTO

 

AUTO 134/16

 

En Catarroja, a 12 de abril de 2016.

 

ANTECEDENTES DE HECHO

 

PRIMERO.- Por la Procuradora de los Tribunales Dª. Carmen Rueda Armengot, en nombre y representación de BANCO SABADELL, S.A., se presentó demanda de ejecución hipotecaria contra XXXXXXXXXXXXX.

SEGUNDO.- Admitida a trámite la demanda, se dictó Auto de 4 de marzo de 2014 despachando ejecución contra XXXXXXXXXXXXX por la cuantía de 48.101,99 euros en concepto de principal, más 14.432,48 euros presupuestados provisionalmente para intereses y costas, sin perjuicio de ulterior liquidación; fijándose asimismo el devengo de intereses del artículo 576 de la LEC, desde el despacho de la ejecución en virtud de Auto nº 802/2015, de 10 de diciembre, de la Sección Novena de la Audiencia Provincial de Valencia.

TERCERO.- Notificado el Auto despachando ejecución, por el Procurador de los Tribunales D. Alberto Mallea Catalá, en nombre y representación de XXXXXXXXXXXXX, se hizo uso del derecho de oposición solicitando, a la vista de los hechos y fundamentos de derecho manifestados por la misma, se dictase auto declarando la nulidad de las cláusulas sexta bis, quinta y novena, al ser abusivas, con imposición de costas a la parte ejecutante.

CUARTO.- Por Diligencia de Ordenación de 8 de marzo de 2016, se dio traslado a las partes para que alegaran lo que consideraran oportuno sobre el posible carácter abusivo de la cláusula de vencimiento anticipado, presentando las partes escritos de fecha 23 y 29 de marzo de 2016, alegando lo que consideraron oportuno y que obra en autos; quedando seguidamente los autos en la mesa de SSª., a fin de dictar la oportuna resolución.

 

FUNDAMENTOS DE DERECHO

 

PRIMERO.- Con carácter previo resulta necesario poner de manifiesto que, aun cuando se acordó por Diligencia de Ordenación de 7 de julio de 2015 proveer el escrito de oposición a la ejecución una vez devueltos los autos de la Audiencia Provincial, lo que finalmente no se ha llevado a cabo; no se estima necesario evacuar el traslado que prevé el artículo 695.2 de la L.E.C., habida cuenta de que se ha dado traslado a las partes a fin de que formulen alegaciones sobre la posible abusividad de la cláusula de vencimiento anticipado, y el escrito de 29 de marzo de 2016 presentado por el Procurador Sr. Mallea, reproduce íntegramente y con mayor argumentación, el hecho Sexto del escrito de oposición a la ejecución de 21 de mayo de 2015 y relativo a la nulidad de las cláusulas abusivas.

SEGUNDO.- Dicho lo anterior, analizando el carácter o no abusivo de la Cláusula Sexta bis de la Escritura de Préstamo Hipotecario de 30 de enero de 2002 relativa a la resolución anticipada del préstamo (doc. nº 4 de la demanda de ejecución),  hay que tener en cuenta el reciente Auto de 11 de Junio de 2.015 dictado por el TJUE, en resolución de una cuestión prejudicial planteada por el Juzgado de Primera Instancia nº 2 de Santander en una ejecución hipotecaria seguida a instancias del BBVA, analizó una cláusula del contrato de préstamo hipotecario también idéntica a la que ahora nos ocupa, diciendo en su apartado 52 que “el mero hecho de que la cláusula de vencimiento anticipado sobre la que versa el litigio principal resulte contraria al artículo 693 apartado 2 de la Ley de Enjuiciamiento Civil, no permite por si solo llegar a la conclusión del carácter abusivo de dicha cláusula”, pero añade en el apartado 53, que una cláusula debe declararse abusiva “si causa en detrimento del consumidor un desequilibrio importante entre los derechos y obligaciones que se deriven de dicho contrato”. Añade que “la circunstancia de tal cláusula no haya llegado a aplicarse no se opone por si sola a que el juez nacional deduzca todas las consecuencias oportunas del carácter abusivo de la cláusula en cuestión.”

Teniendo presente dicha resolución, la Sección 6ª de la Audiencia Provincial de Valencia, en Auto de 24 de julio de 2015, afirma que el hecho de que la posibilidad del vencimiento anticipado se reconozca con base a cualquier incumplimiento, tenga o no la consideración de grave en atención a la cuantía y duración del préstamo, resulta manifiestamente desproporcionado y, en consecuencia, abusivo, de manera que nos hallamos ante una cláusula que impone al consumidor, o al menos permite imponerle, una sanción que resulta absolutamente desproporcionada, que provoca la pérdida del plazo por la sola voluntad de la entidad financiera . Ya hemos dicho en anteriores resoluciones (nuestros AAP de Valencia, Sección Sexta, de 5 de mayo de 2015, rollo nº 112/2015 y el de 19 de Mayo de 2.015, rollo 133/2015 y otras muchas posteriores), que: “Aunque el vencimiento anticipado de una obligación puede responder a lo pactado por las partes (artículo 1255 CC), es importante tener en cuenta que para que pueda ser considerada lícita, debe responder a intereses legítimos. De ahí que, cuando se predisponga en las condiciones generales de la contratación, deba acreditarse que responde a una justa causa; y cuando ésta sea el incumplimiento contractual, sólo puede configurarse como una respuesta adecuada y proporcionada ante una manifiesta dejación de obligaciones de carácter esencial, sin que baste ni la infracción de obligaciones accesorias ni incumplimientos todavía irrelevantes. Además, dentro de la lógica de las actuaciones humanas, es razonable pensar que en el marco de una negociación individual, que se debe tomar como referencia según la sentencia TJUE de 14 de marzo de 2013 -C-415-11, un cliente no hubiera aceptado tal cláusula que posibilitaba al banco a dar por vencida la operación y reclamarle anticipadamente todo el préstamo, con sus intereses, por la circunstancia puntual de que en un momento determinado sólo hubiera podido pagar una parte de una de las cuotas mensuales (la de intereses o la de amortización).

Ahora bien, con frecuencia se empieza hablando de la nulidad de la cláusula y, sin reparar en la contradicción que encierra, se termina diciendo que su aplicación por el banco no fue abusiva, por el abultado número de cuotas impagadas por el ejecutado -aquí, seis meses-. Pero, si la cuestión de la que tratamos es la de apreciar la existencia, o no, de la posición de igualdad y equilibrio entre las partes, resultante de la celebración del contrato en el momento de concertar el préstamo, la abusividad, o no, debe predicarse de la propia cláusula tal como fue redactada por la entidad prestamista, y no de la aplicación que de ésta haga durante la vida del contrato, y singularmente cuando decida ejercer la acción ejecutiva contra el prestatario moroso. De ahí resulta que deja de ser relevante cuál sea el número de cuotas del préstamo que adeude en ese momento, pues si inicialmente la redacción de la cláusula desequilibró de manera desproporcionada, en beneficio del banco y en perjuicio del consumidor, la posición de las partes en el contrato, tal cláusula será abusiva y, por tanto, nula desde el primer momento, de manera que no podrá ser aplicada después, por cuanto esa nulidad radical no permite la producción de efecto ninguno, lo que significa que no cabrá el vencimiento anticipado de la deuda que se pretenda apoyar en esa cláusula.

Desde esa perspectiva, la cláusula aquí estudiada es abusiva porque, en contra de las exigencias de la buena fe, causa, en perjuicio del consumidor, un desequilibrio importante de los derechos y obligaciones de las partes (artículo 82.1 del TRLGDCU), que supone la imposición de garantías desproporcionadas al riesgo asumido por el banco (artículo 88.1 del TRLGDCU) e implicaría falta de reciprocidad en el contrato, contraria a la buena fe, en perjuicio del consumidor (artículo 87 del TRLGDCU).

La abusividad de esa cláusula de vencimiento anticipado implica la degradación del título ejecutivo aportado por la demandante, pues fue determinante para el inicio del presente procedimiento de ejecución, por lo que debe declararse la improcedencia del mismo y su sobreseimiento.”

Esta es la misma situación que se da en el caso que analizamos, pues el hecho de que en el contrato se haya previsto, en perjuicio evidente de XXXXXXXXXXXXX, que es consumidora, que la falta de pago de “una cuota comprensiva de capital e intereses”, le permitía dar por vencido anticipadamente el préstamo, no solo supone un evidente perjuicio para a prestataria, sino un desequilibrio de los derechos y obligaciones de las partes y una garantía desproporcionada al riesgo que asumía BANCO SABADELL.

Como la escritura de préstamo es anterior a la Ley 1/2.013, no es de aplicación la posibilidad de reclamar la totalidad de la deuda por impago de al menos tres plazos de capital e intereses, y además dicha ley exige que ese pacto conste en la escritura de constitución de la hipoteca, y como hemos visto, en la escritura que ha dado lugar a esta ejecución se prevé el vencimiento anticipado simplemente por impago de una cuota de capital e intereses a su vencimiento, y deja en manos de la entidad prestamista hacer uso de dicha cláusula y en el momento que considere oportuno. Y al margen de todo ello, ni siquiera la entidad ejecutante cumplió con lo que posteriormente reguló el artículo 693 de la L.E.C., esto es, el vencimiento al menos de tres plazos mensuales sin cumplir el deudor su obligación de pago, puesto que BANCO SABADELL resolvió el contrato por el impago de la parte ejecutada de tan sólo dos cuotas, septiembre y octubre de 2012 (doc. nº 5 de la demanda), lo que refuerza aún más si cabe el carácter abusivo de la cláusula sexta bis.

En el mismo sentido de pronuncia la Sección 9ª de la Audiencia Provincial de Valencia, que en Auto de 15 de septiembre de 2015, afirma que “esta Sala ha modificado el criterio que había venido manteniendo con anterioridad, en el sentido de que si la cláusula, en su redacción, es nula (y así debe predicarse de la anteriormente transcrita, en abstracto, puesto que el mero impago, aun parcial, por capital o intereses, faculta al vencimiento anticipado de todo el préstamo) aunque se haya ajustado el ejercicio del derecho a la norma legal hoy vigente (artículo 693.2 LEC) tal derecho se apoya en una cláusula nula, por abusiva, en abstracto, por lo que ha de prosperar la oposición a la ejecución, y procede, en definitiva, el sobreseimiento del presente procedimiento de ejecución hipotecaria. No podrá hacerse uso de tal cláusula, declarada nula, en orden a la declaración de vencimiento anticipado de la totalidad de lo debido, sin perjuicio, obviamente, de las demás vías de reclamación que resulten pertinentes, que no impliquen la aplicación de dicha cláusula”.

Por todo lo expuesto, y sin necesidad de entrar a valorar el carácter abusivo de las demás cláusulas alegadas por la parte ejecutada, se declara la nulidad de la cláusula sexta bis del contrato de préstamo hipotecario de 30 de enero de 2002y, en consecuencia, se decreta el sobreseimiento de la ejecución.

TERCERO.- En cuanto a las costas, a pesar de haberse acordado el sobreseimiento de la ejecución, no cabe condenar en costas a ninguna de las partes, a tenor del cambio de criterio de la Audiencia Provincial de Valencia y la reciente Sentencia nº 705/2015, de 23 de diciembre, del Pleno del Tribunal Supremo, en su Fundamente de Derecho Quinto, apartado e), Quinto motivo (referido al vencimiento anticipado).

 

En atención a lo expuesto,

 

PARTE DISPOSITIVA

 

DEBO DECLARAR Y DECLARO la nulidad de la cláusula sexta bis del contrato de préstamo hipotecario de 30 de enero de 2002 y, en consecuencia, se decreta el sobreseimiento del procedimiento de ejecución nº 311/14 instado por la Procuradora de los Tribunales Dª. Carmen Rueda Armengot, en nombre y representación de BANCO SABADELL, S.A., contra XXXXXXXXXXXXX. Todo ello sin hacer pronunciamiento alguno sobre costas.

 

Notifíquese la presente resolución a las partes, haciéndoles saber que la misma no es firme y que contra ella cabe interponer recurso de apelación dentro de los veinte días siguientes contados a partir de su notificación, y del que conocerá la Ilma. Audiencia Provincial de Valencia.

 

Así lo acuerda, manda y firma, D. Roberto Ríos Aguado, Juez del Juzgado de Primera Instancia e Instrucción nº 5 de Catarroja y su Partido; doy fe.

 

Leave a Comment!

Leave a Comment!

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *